Es posible que el título te haya
recordado a esta canción interpretada por Alaska, pues este post trata de lo
interesante que puede resultar lo publicado en redes sociales relacionado con
la seguridad.
Selfies,
usies, legsies, couplies… son solo unos pocos
tipos de autofotos que, desde mi punto de vista, en la mayor parte de la
ocasiones se realizan con el fin de subirlas a alguna red social o parecidos,
véase Twitter, Facebook, Instagram,
WhatsApp, etc. Aparte de fotos, somos muy proclives a publicar comentarios,
vídeos, ubicaciones, pero… ¿para qué?, y lo que puede ser peor: ¿somos
plenamente conscientes del riesgo que corremos subiendo esta información
públicamente?
Realizar estas actividades puede resultar
divertido. Se publica para pasar el rato, no perder el contacto con viejos
amigos, dar envidia o, incluso, para hacerse un hueco en un mercado laboral
cada vez más competente y con el que necesitas diferenciar claramente tu
producto: tú. Sin embargo, a mi parecer, este exceso de información puede poner
tu vida en la red, o en la propia realidad, en peligro. Quién no conoce a
alguien que haya tenido que borrar contenido, privatizar una cuenta o
eliminarla por haber sido atacado a causa de una gran exposición en público.
Eso le pasa tanto a los famosos como a los que creemos ser anónimos en esta
trampa llamada internet. Pueden conocer nuestro rostro, nuestra familia, el
lugar en el que estudiamos, nuestra ciudad, nuestros amigos, etc. Pero me
pregunto: ¿compensa? ¿Somos más felices si publicamos nuestra vida en internet?
¿O acaso necesitamos que algo nos ocurra en la red para que la vida tan feliz
de la que alardeamos sea realmente interesante?

Es cierto lo que dices. Mira, yo te voy a decir que acabo de escribir una reseña en una red explicando mi experiencia en un restaurante ruso al que he ido hoy, ¿y para qué? Pues para recomendárselo a quien piense ir supongo. Hay redes sociales de las que soy víctima como Instagram y Snapchat que simplemente son para subir fotos aunque no sé qué sentido tiene. Supongo que queremos vender una imagen pública de nuestra vida.
ResponderEliminarYo las uso porque mis amigos se hicieron de las redes y me convencieron para que yo también las probara. Al final son modas. Solo que estas modas nos pueden llevar a riesgos, desde que vean una foto mala hasta descubrir nuestro domicilio.
EliminarNo estoy del todo de acuerdo contigo en esto y es que las redes sociales no son un ente maligno con el que nos pueden encontrar y violarnos una noche oscura. Es cierto, y así lo considero, que las redes sociales tienen muchísimos puntos negativos. MUCHÍSIMOS. Sin embargo yo oriento más estos puntos a las necesidades que nos generan estas redes sociales, y son autenticas necesidades que si no conseguimos nos crea cierta sensaciçon de inferioridad. Hubo una época en la que tener más amigos en Tuenti o en Facebook es un auténtico éxito, o ser Twiststar te hace de inmediato una persona importante. Y lo más fuerte es que le damos valor a eso. A mí eso me parece mucho más agresivo que no publicar mi imagen con mis amigas porque sabrán por donde salgo y vendrán a acosarme. No es necesario, el acosador puede hacerlo desde su casa y sin levantarse del sofá. Hoy en día nos comunicamos tanto a través de nuestro teléfono que si otra persona quisiese hacernos la vida imposible a través de él sería más que capaz. No me estoy refiriendo a una broma telefónica anónima y sin más repercusión, sino a un auténtico acoso en redes, con llamadas, con mensajes, y tan solo con un dispositivo.
ResponderEliminarEs cierto que todos acabamos teniendo fotos vergonzosas en las redes, eso es inevitable. Yo puedo estar fuera de una red y eso no garantiza que no las haya, tan solo que yo no las veo. Son tantas las personas que están en instagram que aunque no sea una de ellas no puedo garantizar que mi hermana o mi amiga no sientan algún día el placer de subir una fotografía conmigo y yo no me siento con fuerzas, ni con ganas, ni con argumentos lo suficientemente contundentes para impedírselo.
Las redes tienen muchas cosas malas y muchas buenas, creo que en lugar de verlas como algo negativo debemos utilizarlas para nuestros propios beneficios siendo cautos sin llegar al extremo de temerosos en exceso. No voy a permitir que la posibilidad de toparme con un violador me prohíba salir a la calle con la cabeza bien alta, a la vez que no voy a permitirme vivir atemorizada con lo que alguien pueda hacer con mis fotos y que esto me prohíba utilizar las redes para compartir mis experiencias con amigos o familiares.
Muchas gracias por este post que nos da pie a una reflexión tan compleja. Por último te recuerdo que yo también tengo un blog sobre nuevas tecnologías y te invito a que lo visites. infobytenntt.blogspot.com.es