domingo, 22 de marzo de 2015

"Internet addiction disorder"

“El uso patológico de Internet provoca síntomas físicos muy similares a los que manifiestan los toxicómanos en crisis de abstinencia”. Es una declaración del psiquiatra Federico Tonioni, trabajador de una de las primeras clínicas encargadas de tratar el llamado “Internet addiction disorder”, nombre que recibe la nueva enfermedad psicológica referente a la dependencia de la red, tratada ya en Italia desde 2010.

Es incontestable la cada vez más normalizada relación de dependencia de los jóvenes con Internet, en especial, con las redes sociales. El especialista Tonioni clasifica ésta en 5 diferentes tipos, como la adicción a videojuegos o a las compras, pero entre ellas, me parece de especial mención la cyber-relacional (relativa a las redes sociales). La ansiedad, la depresión o un pensamiento obsesivo sobre lo que puede estar ocurriendo en la red, son algunos de los síntomas que sufren quienes padecen esta enfermedad. Podrá parecernos algo exagerado o que estamos lejos de sufrirlo nosotros pero, ¿quién no ha sufrido la tarde de cañas con el típico amigo pegado al móvil?




Más cercana quizás y precursora de la ciberadicción es la llamada coloquialmente “depresión por Facebook”, que afecta principalmente a jóvenes con baja autoestima. Esta es la ansiedad y tristeza causada por imágenes de amigos posando alegres, con pareja o de fiesta en fiesta, y la creencia posterior del usuario de la imposibilidad de alcanzar tal estatus. Esta enfermedad es avalada por un estudio de la “American Academy of Pediatrics”. Según los autores, esta red social “promueva una atmósfera de competitividad social”.
Al parecer, estamos entre una generación donde el máximo social es competir por quién tiene más fotografías colgadas de viajes más lejanos, con el outfit más cool o quien posee el número de amigos en Facebook más alto. 


Quien no ha escuchado de boca de nuestros mayores que somos incapaces de disfrutar de un atardecer sin sacar el smartphone o que somos la generación con menos capacidad de concentración, debido a las múltiples distracciones diarias. Según el artículo “Google making us stupid?” (¿Nos está Google volviendo estúpidos?) de Nicholas G. Carr, experto en TIC, Internet está disminuyendo exponencialmente nuestra capacidad de concentración, pensar y reflexionar. “Internet podría estar readiestrando nuestro cerebro para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones. Lo que perdemos es nuestra capacidad para mantener una línea de pensamiento largo sostenida durante un período largo”.
Todas estas conductas podemos verlas reflejadas en cualquier clase universitaria donde podemos mirar el móvil unas 5 veces por clase o nuestra capacidad de retentiva hacia lo que dice el profesor se limita a 45 minutos. Quizás vaya siendo hora de utilizar a nuestro favor las TIC, tanto alumnos como profesores, e ir dejando atrás el obsoleto sistema de atiborrar a contenidos para que una vez realizado el examen, salgan de nuestra memoria para dejar hueco a otros. La Universidad debería utilizar también a su favor las nuevas posibilidades que nos abre la tecnología e integrarlas en un proceso de aprendizaje reflexivo y útil.



2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con esta entrada. Tengo muchos amigos que cuando no les funciona el WhatsApp se ponen histéricos! Pienso que mucha gente joven sufre esa dependencia tecnología aunque lo niegue, en gran medida por querer mantener o aparentar un determinado "estatus social" a través de las redes sociales.

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  2. Totalmente de acuerdo con esta entrada. Tengo muchos amigos que cuando no les funciona el WhatsApp se ponen histéricos! Pienso que mucha gente joven sufre esa dependencia tecnología aunque lo niegue, en gran medida por querer mantener o aparentar un determinado "estatus social" a través de las redes sociales.

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